LAS IGLESIAS DE ALICANTE
A las personas que conozco siempre les ha parecido extraño un aspecto muy en particular de mi personalidad, un gusto que desarrollé desde que era niño. Mientras los demás jugaban con carros de plástico o con muñecas, yo tomaba los libros de mi padre y examinaba embelesado las bellas fotos de construcciones antiguas que adornaban las páginas. De estas, las de corte religiosos fueron y serán mi obsesión para toda la vida y he canalizado ese gusto tan fuerte de dos maneras: en primer lugar, estudiando arquitectura y en segundo lugar, viajando constantemente, claro está, para observar y deleitar mis ojos con las iglesias de todo el mundo.
Gracias a todos esos viajes he podido apreciar una gran cantidad de diseños. Desde el estilo colonial-portugués de los templos de Macao hasta la iglesia más pequeña del mundo (o por lo menos de Sudamérica) ubicada en Perú. Ninguna construcción se escapa a mi vieja cámara y a mi decisión de tener el álbum fotográfico de iglesias más variado del mundo.
Usualmente realizo ese tipo de viajes dos veces al año, sin embargo, debido a mis cursos de la universidad recién podré aventurarme en enero próximo. El destino que he seleccionado esta vez es Alicante. Me han comentado que el estilo de sus iglesias góticas es bastante distinto a las de Barcelona que son mis favoritas. La curiosidad que siento es increíble, sin embargo, no me he atrevido a ver alguna foto por Internet. No seria lo mismo. Tan solo me he informado a través de páginas web y la información de un amigo que vive en esa provincia española y que, dicho sea de paso, me proporcionara alojamiento tan solo para apoyarme y poder lograr mi objetivo.
La iglesia que tengo en mente visitar primero, es la iglesia de estilo gótico más antigua de Alicante, me refiero a la iglesia de Santa María, cuya construcción data del siglo XIII. Esta fue construida sobre las ruinas de una mezquita. A pesar de ser todo un monumento, ¡la entrada en gratuita! Además se encuentra en el centro de la ciudad, en la plaza que lleva el mismo nombre. Había escuchado que en la plaza, tanto lugareños como turistas llevan a cabo una peculiar tradición nada fuera del otro mundo, como lo es volar cometas, sin embargo, imagino que ver en el cielo cientos de ellas sí es algo extravagante. Se dice que anualmente más de dos millones de personas provenientes de diferentes partes del mundo visitan esta plaza solo para volar cometas.
También me enteré que debido al esplendor de la iglesia (y en especial de la Basílica), esta se ha convertido en el point de muchas parejas románticas, las cuales reservan estas instalaciones con casi dos años de anticipación. Debido a esto, el negocio de hoteles en la zona es bárbaro, por ejemplo, el precio más barato de habitación en un hotel respetable ronda por los 30 euros.
Espero poder tomar fotografías de la Basílica de la iglesia, y descubrir la razón de por qué tantas parejas se someten a semejante espera.