Alicante y Valencia son las ciudades con mayores índices de violencia en España
Desde hace unos meses muchos medios de comunicación señalaron a Alicante como una de las ciudades con mayores índices de violencia en las calles, por lo que sus habitantes reclamaron a las autoridades una mayor seguridad, ya que esto podría ahuyentar a los turistas que decidieran vacacionar en sus alrededores. Si bien el problema está más controlado, otro inconveniente vuelve a colocar a Alicante en el ojo de la tormenta.
Según datos proporcionados por el Consejo General del Poder Judicial, de las 118 muertes que ocurrieron en España durante el año 2007 debido a la violencia familiar, 14 pertenecen a las ciudades de Valencia y Alicante. Aunque también cabe resaltar, que las dos importantes ciudades que lideran la lista de muertes a causa de violencia en el ámbito familiar son Barcelona y Madrid, las cuales aportan a la cifra total, unas 25 víctimas.
Lo más preocupante para las autoridades es que las estadísticas de muertes por violencia doméstica han amentado vertiginosamente de un año para otro. Si al cierre del año 2006 se contabilizaron un total de 91 muertes, al siguiente año, como mencioné líneas atrás, se contaron un total de 118. Esto ha significado, en cifras, un aumento del 23% respecto del año 2006; sin embargo, si tomamos en cuenta los indicadores de años anteriores, como los del 2004 donde solo se contaron un total de 72 muertes, podemos darnos cuenta que la violencia doméstica en España está siguiendo una curva muy peligrosa.
Lo peor de todo es que como siempre en esta sociedad machista la más perjudicada es la mujer. De las 118 víctimas mortales, 99 fueron mujeres, lo cual, en cifras, significa el 83% del total. El 11% de las personas fallecidas, fueron resultado del suicido del agresor, que en este caso fue un varón con el cual la víctima estaba casada o mantenía una relación de convivencia. En este 11% también se pueden contabilizar a las ex parejas. Solo el 4.3% de la cifra total fueron varones agredidos por sus esposas o convivientes.
Obviamente esto no es una competencia acerca de quién agrede más a quién, solo es una muestra de la falta de educación en valores y la falta de respeto que continúa perenne en la tradicional y machista sociedad española. Digo esto debido a que la gran parte de las víctimas son resultado del maltrato de hombres hacia mujeres, y del suicido del perpetrador debido a que se sintió muy atormentado.
Cabe resaltar que los índices de violencia en España son rotundamente menores en comparación con otros países de Europa, y sobre todo de Latinoamérica. En algunos países de esta última región, las noticias locales anuncian día a día acerca de los resultados de los crímenes pasionales, donde no solo son esposos o convivientes los agresores, sino también, adolecentes que en un arranque de celos asesinan a sus novias y enamoradas.
Finalmente, hay algo que favorece a que cada año estas terribles estadísticas crezcan, y es, a opinión de muchos, el aumento de inmigrantes en suelo español. Todos saben que el grupo migratorio mayoritario en España es el latino, ahora recordemos que Latinoamérica adolece de serios problemas de violencia en el ámbito familiar, los cuales han sido trasladados al país. Muchas personas apoyan esta postura debido a que un porcentaje considerable de agresores son extranjeros, provenientes en su mayoría de los siguientes países: Brasil y Ecuador.
Hace unos días se llevó a cabo una marcha en protesta de la violencia contra la mujer, donde participaron féminas provenientes de las dos ciudades mencionadas al inicio de este texto, es decir, Valencia y Alicante. En dicha marcha se reclamó a las autoridades que ayuden a prevenir este tipo de abusos.
Definitivamente es muy importante prevenir antes que lamentar, y respecto a esto, no solo se trata de ayudar psicológicamente a las mujeres que denuncian maltrato por parte de sus parejas, sino también, de tratar al agresor. Esta medida se está adoptando en muchos países debido a que la gran parte de las mujeres no quieren terminar la relación con su violenta pareja. Ante esa realidad se están brindando charlas a los agresores para que aprendan a dominarse y puedan mantener a su familia en armonía.