UN ATENTADO MÁS CONTRA EL MEDIO AMBIENTE EN ALICANTE

La controversia que se ha generado en torno a la construcción de fábricas de cemento en el puerto de Alicante ha alcanzado un punto álgido el día de ayer. Cada vez es más común que los habitantes se opongan a estas empresas por más grandes y millonarias que sean, en lugar de permanecer pasivos mientras destruyen el medio ambiente y atentan contra su salud.  

El meollo del asunto es la intención de cinco empresas de construir silos de cemento en el puerto. Según los habitantes, esto atentaría contra la normativa urbanística de la localidad así como también contra su salud puesto que el silo más cercano a la urbe se ubicaría a tan solo quinientos metros de las viviendas. Por otro lado, no se ha realizado estudio de impacto ambiental alguno para contemplar hasta qué punto estas construcciones podrían vulnerar la estabilidad  de la zona. 

Pero eso no es todo, estudios científicos han comprobado que la continua exposición al cemento pondría ocasionar serios daños al sistema respiratorio. La silicosis es uno de los problemas más comunes que aparecen como consecuencia a esto y consiste en la aparición de quistes fibrosos al interior de los pulmones causados por el polvo de sílice que ingresa y se asienta en el tejido. En el peor de los casos estas lesiones pueden degenerar en tumores y, en algunos casos, cáncer. La construcción de estos depósitos de cemento significa un serio atentado contra la salud. En realidad el problema es mucho más grande de lo que parece. 

Desde mi punto de vista, y el de muchos vecinos de esta ciudad, lo que se quiere es convertir el puerto en una zona industrial. Esta situación quebranta claramente las normas actuales por lo que estos proyectos deberían de verse truncados lo antes posible. Pero eso no queda allí, no solo se trata de un hecho que va en contra de la ley y que a la vez causa mella en la salud de la población, el medio ambiente también se verá seriamente afectado de no evitarse este proyecto. Como se sabe, y es imposible aseverar lo contrario, las fábricas generan desperdicios y es más que seguro que estas los arrojarán al mar (si es que ya no lo hacen), incrementando los índices de contaminación. 

Cualquier acción malintencionada de estas fábricas debe de ser impedida. Se espera que las autoridades pongan orden en este asunto.

Posts Relacionados

Leave a Comment