UN MONASTERIO COMO NINGÚN OTRO
Cuando llegamos a Alicante, no sólo podemos disfrutar de los destinos culturales y turísticos que esta ciudad posee. También los escenarios religiosos de Alicante nos llevan a conocer la historia y toda la tradición que envuelve a una ciudad como esta. Para eso, no es necesario ser un asiduo asistente a la iglesia o un católico ferviente, simplemente basta con querer obtener conocimientos de la riqueza de esta ciudad.
Uno de los escenarios más significativos y populares de Alicante es el Monasterio de la Santa Faz. Un templo que cuenta con más de 500 años de antigüedad y que día a día recibe todos los homenajes posibles de los ciudadanos alicantinos y de los visitantes que llegan por primera vez a esta ciudad. Homenajes que resaltan la belleza de este lugar y el enorme tesoro histórico que posee.
El principal atractivo que se puede apreciar en el interior del templo es un lienzo, donde según la tradición religiosa de esta ciudad, está plasmada la imagen de la “faz” de Cristo, recogida por la Verónica. Por eso el nombre del monasterio. La principal celebración es una gran fiesta que se vive en Alicante y en esa fecha se recorren ocho kilómetros desde la Concatedral de San Nicolás.
Luego, el objetivo es llegar a la Santa Faz para apreciar el lienzo. En esa fecha, el original de la imagen no se aprecia dentro del templo, sino en las afueras del mismo, en la Plaza de Luis Foglietti. Esto se hace porque se desea que todas las personas que llegan a Alicante puedan apreciar el lienzo, ya que en la mayoría de veces no todos entran al monasterio porque son muchos.
Dentro del monasterio se coloca una copia, y el original, en la plaza mencionada. Esta festividad siempre se realiza en la Semana Santa. Exactamente el segundo jueves después de esta fecha. Todos los asistentes llevan el traje típico de esta celebración, el cual consiste en utilizar los colores característicos de la región: el blanco y azul.
Pero usted no sólo vive días de fiesta al interior del templo o en todo el recorrido hasta llegar a este, sino también, en los alrededores de la iglesia. Encontramos muchos puestos de venta, ofreciéndote comidas, bebidas, artesanías, y toda clase de accesorios oriundos de esta región. Sin duda, una fiesta que es del agrado de todos los asistentes, grandes y pequeños se unen en la celebración.
El año de 1936 este monasterio fue asaltado, pero la reliquia de este templo se mantuvo intacta y así se conserva hasta nuestros días. En ese instante muchos temieron lo peor, pero gracias a Dios –como pronuncian los religiosos del lugar- los asaltantes no lograron realizar lo que tenían previsto, las personas que estaban en ese momento dentro del templo lograron salir a la calle y todos estuvieron a salvo.
Es un milagro que le conceden a Dios. La reliquia de este monasterio está aceptada por el Vaticano y por ello también la fama que posee. Disfrutar de la Semana Santa en el Monasterio de la Santa Faz es una fiesta inolvidable, fiesta que también se puede vivir junto a los demás atractivos que posee Alicante.